jueves, 31 de julio de 2014

Simón Bruna

Simón Bruna de Martín López Brie
Presentada por el Conaculta, el INBA y Teatro de Quimeras
Director: Martín López Brie

«El sueño de la razón produce monstruos» es uno de los grabados más conocidos de Francisco de Goya y Lucientes, realizado en 1799, cuyo título bien podría servir de premisa de la pieza en cuestión.

Simón Bruna es la historia de un pequeño monstruo creado por su padre (Eduardo Castañeda). La pieza se desarrolla en una casa que alberga curiosas esculturas o “prodigios” de tremenda descripción. Empero, el monstruo principal es el hijo del desaparecido científico Bruna, hombre incapaz de relacionarse con la sociedad. Es el hijo inadaptado que se ha mudado, forzado por la educación del padre, a un mundo ficticio, refugio máximo de su bien cultivada mente, pero ultimadamente discapacitada para interactuar con el mundo. El padre creó caprichosas curiosidades, cuyas anatomías son imposibles, acaso relacionadas con fuentes herméticas, o simplemente resultado de una mente torcida. Aquel pseudocientífico también realizó malas creaciones en su familia, las mentes de sus seres “queridos” están plagadas de inmadurez, perversión y locura.

La obra se desarrolla en dos espacios simbólicos: la casa, lugar familiar, en el que convergen las historias y los secretos, y el sótano, mundo tenebroso, archivo muerto de lo que ya no sirve, vivienda de monstruos, reales e imaginarios. Entre los secretos, las grandes mentiras, los engaños y las verdades distorsionadas también se pueden plantear las preguntas ¿cuál es el mundo real? ¿A qué quimera nos mudamos? ¿Se puede escapar de la mentira? Cabe también la interrogación, ¿entre tanta perversión, es en realidad el hijo el único “normal? ¿Acaso por su inhabilidad para relacionarse con los monstruos de a pie es el único realmente auténtico? ¿Monstruos llaman monstruos?

De acuerdo con su página electrónica, Teatro de Quimeras es una compañía radicada en el Distrito Federal “cuya búsqueda artística está enfocada a lograr un teatro íntimo y sintético, en contacto cercano con el público y cuya principal apuesta está en la imaginación del espectador fecundada por el fenómeno escénico. Un teatro de palabras y actores. Sencillo y directo.”[1]

Martín López Brie, miembro del Sistema Nacional de Creadores del FONCA, nació en 1975, y según el portal Dramaturgiamexicana.com, ha participado en más de 20 puestas en escena de diversos géneros, y en funciones que abarcan del diseño, a la autoría y dirección. Entre sus galardones se cuentan el Premio Nacional de Dramaturgia Joven “Gerardo Mancebo del Castillo”, en 2005, merced a su obra “Órfico Blues”. Asimismo fue receptor del Premio Nacional “Manuel Herrera” de Dramaturgia de Querétaro por la pieza “El crimen del Hotel Palacio”, en 2007.[2] La obra en cuestión fue montada en 2009, y cabe aclarar que el texto había sido receptor del Premio Nacional de Dramaturgia del INBA, convocado por la Coordinación de Teatro de dicha institución, no obstante, el premio no fue jurado toda vez que había sido inscrito y galardonado en la convocatoria queretana.[3] Otras piezas de López Brie son Postales (2004) y Pedazos de apocalipsis, mostrada en el Teatro La Capilla en 2011. Cabe destacar que el autor en cuestión ha sido publicado en el Fondo Editorial Tierra Adentro y Ediciones “El Milagro”.

López Brie, además de haber escrito la obra, es el director de la misma. El autor acaso utiliza muchos minutos en anécdotas tangenciales, como son el tema de las corporaciones internacionales, o las teorías de conspiración y las organizaciones secretas o radicales que luchan o se enfrascan en ambas.

La pieza utiliza la figura de un hombre curioso, pícaro, vulgar, en situación de calle para dar un respiro de humor a la tremenda historia de monstruos y prodigios, acaso también alargando la situación un poco más de lo requerido. El autor asimismo se ha decantado por sendas duplas de intérpretes que hacen el mismo papel: dos la gris, pragmática, interesada, acaso resentida Angélica Bruma (Sofía Beatriz López, Georgina Ságar), hermana del protagonista, que poco a poco va perdiendo la paciencia ante la inacción e indolencia ante las oportunidades que no le interesan a Simón,  dos el siniestro, doble-cara Óscar Afrodakis (Raymundo Elizondo, Fernando Villa). De la misma manera, el reparto de actores también se va turnando para encarnar al amigo indigente del Dr. Bruma.

Las duplas de actores dan variedad al montaje, además permiten la simultaneidad de escenas tanto en la parte superior de la casa, la zona de los tópicos y las obviedades, y el sótano, la parte de los misterios, los secretos, las revelaciones incómodas, y la toma de conciencia del protagonista.

Algo que logra la puesta es honrar una de los objetivos que menciona la compañía Teatro de Quimeras en su página web: “Partimos de una simple suposición: el teatro no sucede en un escenario, sino en la cabeza del espectador.”

Simón Bruna se presenta en la sala “Xavier Villaurrutia” del Centro Cultural del Bosque, los lunes a las 20 horas, del 9 de junio al 25 de agosto de 2014.

Marco Antonio Silva Barón

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