domingo, 2 de noviembre de 2014

Eva ha muerto

Eva ha muerto de César Augusto Cair

Adán yace desnudo en un lecho de hojas secas, cada día, cada noche, desde tiempos remotos, narra la versión alternativa de su historia, en la que su amada Eva hubo de morir, dejarlo solo y con ello, entró en un interminable lamento que atraviesa los siglos. Asimismo, el solitario hombre primigenio padece el látigo de su creador y su enorme desventura.

Con Eva muerta, Adán se retuerce de dolor y nostalgia por el amor perdido. En su discurso enumera algunas de las características de cualquier malograda pareja humana: apego, dolor, furia, soledad, desnudez, alegórica y real ante la carencia de prendas emocionales y la contrariedad causados por el ultraje de una separación forzada.

El Adán de la puesta en comento fue un hombre con una enorme capacidad de asombro ante los prodigios que se le fueron apareciendo, no obstante, su ojos se iluminan ante el recuerdo de la creación y el encuentro con su compañera Eva, a quien amó intensamente, y con quien procreó tres hijos: Caín, Abel y Set. La pareja primitiva y su familia, no obstante, pasó de la creación divina y el favor del paraíso a la tragedia y la condena. Adán acusa a su creador en la cara de ser el verdugo de la alegría de su hijo, al desencadenar los hechos que devinieron en su infelicidad, y encontrarse, desnudo y solo, en una prisión desde hace miles de años, cárcel que otrora fue el paraíso.

El dios judeo-cristiano es parecido a los caprichosos dioses de los helenos. En arranques o con alevosía y ventaja, infringe crueles castigos a su hombre. Es una prefiguración del trato que la raza humana, hecha a imagen y semejanza de su creador, dedicará gran parte de su tiempo a realizar al prójimo.

Según su página oficial, César Augusto Cair (Madrid, 1973), es cofundó en 2005 el Grupo de Teatro Fierabás, “autárquico y anárquico, con el que dirige y representa sus obras.”[1] Al día de hoy el madrileño ha redactado ocho obras de teatro, cinco novelas, dos poemarios y un guion de largometraje. Ricardo Poza es actor, director de teatro y fotógrafo, que últimamente ha estado mayormente involucrado en puestas en escena realizadas en el Centro Cultural de la Diversidad.  Eva ha muerto es un monólogo dramático, la producción se sustenta en una iluminación de marcado claroscurismo, voces en off que evocan la divinidad y sus mandatos, y la simbólica hojarasca en el espacio. La selección musical, y los textos consignados están bien logrados y apoyan a la producción en imprimir más tensión y apoyo al texto dramático.

El actor Ángel Bayón hace un enorme esfuerzo en su monólogo, cuyos giros poéticos, y lo evocativo de los mismos, necesitan de una interpretación certera, clara, y emotiva, lo cual logra en casi todo momento el protagonista. No obstante, no acaba de decidirse si continuar con la prosodia de su castellano peninsular, o con la mexicana, lo cual per se no es perjudicial, pero puede ser un factor de distracción para el público, tal y como se alcanzó a escuchar en varios comentarios al salir del foro.

Eva ha muerto se presenta en el Centro Cultural de la Diversidad, del 4 de octubre al 8 de noviembre de 2014. $180. www.diversidad.mx